Adiós es una palabra demasiado grande para poder pronunciar otra palabra después. Por eso dijo hasta luego. Y por si tardaban en verse, le metió en el bolso un cuaderno en blanco para que pudiera escribirlas todas. A pesar de su mala caligrafía, adoraba sus letras dibujadas sobre el papel y sabía que tarde o temprano, el cuaderno regresaría a sus manos. A ella siempre le habían producido miedo las palabras grandes.
EL CALOR SE HACE VIEJO
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*El calor*
*de este verano*
*se está haciendo viejo.*
*Empieza a tontear.*
*A flaquear.*
*Y se arruga sin remedio.*
*El calor se hace viejo.*
*Cada vez tiene...
Hace 1 día