Adiós es una palabra demasiado grande para poder pronunciar otra palabra después. Por eso dijo hasta luego. Y por si tardaban en verse, le metió en el bolso un cuaderno en blanco para que pudiera escribirlas todas. A pesar de su mala caligrafía, adoraba sus letras dibujadas sobre el papel y sabía que tarde o temprano, el cuaderno regresaría a sus manos. A ella siempre le habían producido miedo las palabras grandes.
PSICÓPATA 59
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*Lo menos importante*
*de las personas*
*es su apariencia exterior.*
*Lo realmente valioso*
*está en el interior...*
*su apetitoso hígado*
*su estómago cruji...
Hace 22 horas