Dejo de sentirme incapaz y suplicante cuando el agua, se convierte en una diosa benévola y amiga que baña la cordillera de mis deseos. Cada gota es un golpe del oleaje directo al cerco de la lascivia. A modo de tenedor y cuchillo mis dedos juegan debatiéndome entre noes y sies. Absurda polémica si sabes que antes de abrir el grifo ya todo está decidido. Te voy a comer el alma, comienza a saborear la mía hoy mismo.
TODO AGONIZA
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*Miro a mi alrededor.*
*Todo agoniza.*
*Voy por las calles*
*buscando alegría*
*y sueños de esperanza.*
*No encuentro nada.*
*Sólo gris y caras amargas.*
Hace 18 horas