Adiós es una palabra demasiado grande para poder pronunciar otra palabra después. Por eso dijo hasta luego. Y por si tardaban en verse, le metió en el bolso un cuaderno en blanco para que pudiera escribirlas todas. A pesar de su mala caligrafía, adoraba sus letras dibujadas sobre el papel y sabía que tarde o temprano, el cuaderno regresaría a sus manos. A ella siempre le habían producido miedo las palabras grandes.
MANICOMIO 257
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*Terremoto Crazy galopa*
*cada vez más rápido*
*por los pasillos del manicomio*
*subido en la espalda del director*
*al que motiva eficazmente*
*colocando de...
Hace 12 horas